Perfil del egresado

Con el convencimiento de que un docente bien capacitado garantiza una escuela de calidad, se aspira a una formación docente profesional sustentada en la adquisición de valores y de un conocimiento reflexivo y crítico de sí mismo y de la realidad que lo circunda. Que adquiera habilidades y competencias actitudinales en su sentido más profundo, para respetar el propio trabajo, el de sus pares y el de sus alumnos. Que desarrolle la capacidad de autoevaluación y retroalimentación intencionales y continuadas, y en la atención al fin moral de la educación.

Un docente que comprenda reflexivamente cuál es el desafío educativo y pedagógico actual, capaz de abordar situaciones problemáticas frente a las cuales poder accionar crítica y creativamente ofreciendo reflexiones, respuestas y propuestas humanas y humanizantes. Que ofrezca posibles soluciones y tome decisiones de manera autónoma. Que cuide todo aquello que promueva la vida, la dignidad, la solidaridad y el crecimiento humano y espiritual de sus alumnos. Que permee su formación y acción con los valores del evangelio y los aportes del Sistema Preventivo y la riqueza del carisma educativo de Don Bosco y María Mazzarello.

Un educador que adquiera las estrategias adecuadas para propiciar una enseñanza de calidad, con habilidades comunicacionales y metodológicas para llevarla a cabo y que favorezca el aprendizaje significativo de los alumnos. Un docente que integre equipos de trabajo que propicien una educación de calidad creciente para todos los alumnos y que faciliten la inclusión de niños con discapacidad y/o con dificultades específicas de aprendizaje en una labor conjunta con otros profesionales de la educación, desarrollando las adaptaciones curriculares necesarias en cada caso. Un educador que produzca conocimiento válido que se fundamente en los saberes científicos, culturales, educativos y carismáticos.

El egresado debe apropiarse, durante el transcurrir de su formación, de determinadas capacidades específicas y más adelante, como docente de Educación Inicial, debe ser capaz de poner en práctica un conjunto de recursos cognitivos –conocimientos teóricos, habilidades, herramientas, experiencias, actitudes– que se integran y están disponibles para ser utilizados en forma flexible y de manera adecuada en el momento que lo requiera. Estos recursos son los que se presentan a continuación:

  • Diseñar, gestionar y evaluar los procesos de enseñanza y de aprendizaje en la Educación Inicial.
  • Diseñar planificaciones que contemplen la relevancia de los contenidos y actividades para diferentes grupos considerando el contexto sociocultural, y en función de distintas unidades de tiempo.
  • Coordinar actividades que incorporen combinación de propuestas adecuadas a los alumnos, a los propósitos de la tarea y a los contenidos seleccionados.
  • Realizar ajustes teniendo en cuenta necesidades particulares e imprevistas que surgen de la práctica.
  • Establecer pautas y reglas para el desarrollo de las tareas de enseñanza en la clase (pautas, reglas, hábitos, actitudes).
  • Considerar actividades de evaluación en relación con las actividades de enseñanza y utilizar la evaluación para brindar información a los alumnos y a las familias sobre su proceso de aprendizaje y sugerencias para su progreso.
  • Valorar y promover la participación, el compromiso y el trabajo compartido con otros.
  • Promover el trabajo colaborativo entre pares, la participación en tanto aportes entre sus miembros como una forma de intercambio que promueve aprendizajes y autoconocimiento.
  • Valorar la pertenencia, el compromiso y la participación en la institución: la gestión de proyectos interdisciplinarios y comunitarios, la relación con las familias, asociándolas a la vida escolar.
  • Trabajar en equipo con otros docentes, elaborar proyectos institucionales compartidos y participar y proponer actividades que potencien y enriquezcan la educación.
  • Participar en el intercambio y comunicación con la comunidad educativa para retroalimentar su propia tarea.
  • Tender a la reflexión y al desarrollo profesional como herramienta de cambio.
  • Valorar la actualización permanente en los campos humano, pedagógico, espiritual y carismático como forma de desarrollo personal y profesional.
  • Sostener una actitud crítica y flexible que le permita una evaluación y mejora permanentes de su tarea.
  • Seguir el modelo de Jesús Buen Pastor en su relación educativa con los alumnos y familias, y asumir el compromiso de ir creciendo en un perfil dinámico que responda a ese modelo.
  • Reconocer que es llamada/o a ser una persona:
      • conciente de su misión educativa y evangelizadora y de la fuerza e incidencia de su testimonio,
      • con equilibrio psicológico y madurez afectiva,
      • abierta a la conversión permanente y a la encarnación de la fe en la vida,
      • con una mirada positiva hacia las personas y hacia el mundo, y una presencia reflexiva, crítica y creativa frente a la realidad,
      • con sentido de pertenencia y corresponsabilidad institucional,
      • capaz de construir relaciones interpersonales, de crecer y trabajar en equipo, ayudando así a formar y consolidar la CEP,
      • que se proyecta con esperanza ante las exigencias del presente y busca soluciones con sabiduría evangélica,
      • competente en su área e interesada en una capacitación y formación permanentes,
      • dispuesta a aprender con sus pares y sus alumnos, a autoevaluarse constantemente y a aceptar la evaluación que puede provenir de otros,
      • con una actitud de diálogo constructivo que persuade y lleva a la solución pacífica de los conflictos,
      • con una presencia cálida y cercana que hace que los educandos se sientan amados personalmente, capaz de aceptar y promover a los alumnos desde la realidad en que se encuentran y ayudarlos a desarrollar plenamente sus potencialidades,
      • que ejerce la autoridad de modo materno/materno como animación y servicio a los educandos.

Instituto María Auxiliadora – Instituto Superior de Formación Docente María Auxiliadora – Profesorado de Nivel Inicial – Profesorado de Educación Primaria – Seminario Catequístico – Yapeyú 132 – Almagro – Ciudad de Buenos Aires